- Buenas noches.
- Buenas noches.
- Va usted al…..mmmm… sexto, ¿no es así? Ya le doy yo..
- Sí, gracias.
- …
- …
- Vaya frío del demonio que hace, y encima con este aire…
- Sí.
- He salido un momento a la calle y vengo congelado.
- …
- Usted lleva todo el día en la calle, ¿verdad?
- Pues sí, ¿cómo lo sabe?
- Se le nota en la cara. Tiene usted la nariz roja como un pimiento, con la punta ennegrecida por un principio de congelación; le cuelga una estalactita helada del orificio derecho de la nariz, y presenta cristales de hielo en los lagrimales; tiene la piel completamente cuarteada, en trozos separados entre si por surcos de carne viva; da usted bastante miedito…
- No puedo decirle, no me veo la cara.
- …
- …
- En la próxima junta de propietarios tenemos que reclamar un espejo en el ascensor, es muy útil para estos casos.
- Sí
-...
-...
- Pero… ¿no le duele?
- Pero… ¿no le duele?
- No. No siento nada.
-...
-...
- Bueno, llegamos a su piso, yo sigo hasta el octavo.
- Bueno, llegamos a su piso, yo sigo hasta el octavo.
- Adiós, buenas noches.
- Uy, espere… se deja usted una oreja aquí, en el suelo, se le ha debido caer. Tenga.
- Muchas gracias, muy amable.