- Buenas noches.
- Buenas noches.
- Va usted al…..mmmm… sexto, ¿no es así? Ya le doy yo..
- Sí, gracias.
- …
- …
- Vaya frío del demonio que hace, y encima con este aire…
- Sí.
- He salido un momento a la calle y vengo congelado.
- …
- Usted lleva todo el día en la calle, ¿verdad?
- Pues sí, ¿cómo lo sabe?
- Se le nota en la cara. Tiene usted la nariz roja como un pimiento, con la punta ennegrecida por un principio de congelación; le cuelga una estalactita helada del orificio derecho de la nariz, y presenta cristales de hielo en los lagrimales; tiene la piel completamente cuarteada, en trozos separados entre si por surcos de carne viva; da usted bastante miedito…
- No puedo decirle, no me veo la cara.
- …
- …
- En la próxima junta de propietarios tenemos que reclamar un espejo en el ascensor, es muy útil para estos casos.
- Sí
-...
-...
- Pero… ¿no le duele?
- Pero… ¿no le duele?
- No. No siento nada.
-...
-...
- Bueno, llegamos a su piso, yo sigo hasta el octavo.
- Bueno, llegamos a su piso, yo sigo hasta el octavo.
- Adiós, buenas noches.
- Uy, espere… se deja usted una oreja aquí, en el suelo, se le ha debido caer. Tenga.
- Muchas gracias, muy amable.
¡Jajajajaja! "da usted bastante miedito" esa frase me encantó.
ResponderEliminarMe parece de lectura rápida y amena, muy buena para un lunes por la tarde.
¡Abrazo amigo!
Tengo un amigo que ha producido una colección de cuentos cortos para impresionar a las vecinas en el ascensor aun en viajes muy cortos. Creo que éste bien podría adaptarlo para decir algo así como: Ha oído usted la historia de una persona que pasó mucho frío en Europa... pues, le cuento, supe que subió a un ascensor con un vecino de su propio edificio y...
ResponderEliminarNaturalmente, al fin contaría la fuente por razones de copyright... je je.
Mi amigo tiene mucho éxito con sus vecinas...
Jajajajajajaja! Me ha encantado!!!
ResponderEliminarQué socorrido el tema del tiempo para conversar en un ascensor. Lo de la caída de órganos, y correspondiente devolución por parte del interlocutor, ya menos, menos común :-D
ResponderEliminarPor cierto, ¿qué es una oreja?... ¡sesenta minutejos!... Otra vez tiempo, pero el de la otra clase (y sííííí, un chiste mu' viejo y mu' malo, pero como pegaba...).
Myriam: jeje, sip, la gente usa unas expresiones muy raras en los ascensores.
ResponderEliminarRoberto: me parece una idea genial la de tu amigo.. y además con un interesante enfoque práctico, jeje. Lo cierto es que el ascensor da pie a todo tipo de historias curiosas, porque debe ser de los pocos sitios en los que te encuentras encerrado en un espacio muy reducido con otra persona, que además puede ser completamente desconocida. Según escribía esta entrada, se me ocurrían diversas variantes posibles.. por lo que creo que voy a desarrollar esta fórmula en más entradas. Y si me cruzo con alguna vecina de buen ver, le comentaré que estoy con esto por si le pudiera interesar, jaja..
Clara: lo de la vecina es broma, eh???? Es un recurso humorístico.. :-)
Leve: ese contrapunto normal / anormal (tema del tiempo / caída de orejas) lo tuve en cuenta, es un poco el fondo del asunto. Y el chiste... ¡ejem!.. Aunque lo hubiera incluido de alguna forma si hubiera caído en la cuenta.
Saludos a todos, y gracias por vuestros comentarios.
Jajajajaja muy bueno!
ResponderEliminarMe encanta captar las conversaciones en contextos cotidianos. Me alegra ver que usamos expresiones similares en diversos lugares del mundo.
ResponderEliminarEn fin, lo que me gusta de ese tipo de conversaciones en ascensores, la calle o el transporte público es que tienen un toque de la absurdo :) Me encanto que lo llevaras al extremo.
Hola Mariposa.. muchas gracias por pasar por aquí, y bienvenida.
ResponderEliminarMe ayudas a recordar que debo continuar este blog, el cual comencé con mucho ímpetu y tengo ahora un poco abandonado.
Es cierto, muchas veces son absurdas, supongo que porque vienen "impuestas". Aunque en el ascensor concurre una situación muy especial -que seguramente agrava el toque "absurdo" de las conversaciones-, y es que te encuentras encerrado con otro fulano en un espacio muy reducido.. con el riesgo latente de que se estropee el ascensor en mitad del viaje, y tengas que compartir encierro durante un buen rato.. :-)
Saludos,